Piensa en positivo





Levantarnos de mal humor no nos supone ningún esfuerzo. Es más, resulta hasta sencillo. Si tenemos un mal día, todo lo acusamos a eso: si contestamos mal a alguien, es porque tenemos un mal día; si nos enfadamos, es culpa del mal humor; si nos irritamos innecesariamente, es porque nos hemos levantado con el pie izquierdo.


Es muy fácil quejarse, lamentarse, vivir con el pesimismo como filosofía de vida, y echarle la culpa a lo que sea menos a nosotros. Y es fácil también irritarse a las primeras de cambio, herir a alguien que no se lo merece simplemente porque algo no nos ha salido bien,  pensar que somos unos fracasados porque un par de veces las cosas no han ido como esperábamos. Creemos que no podemos ser lo que queramos solo porque no luchamos por ello. Es muy fácil ser negativo, pesimista, y un fracasado ante nuestros ojos. Es lo que menos esfuerzo nos supone... Así que debe ser lo mejor. Pues no. Primer error. La mayoría de nosotros somos pesimistas porque lo hemos convertido un hábito sencillo de cumplir.

Estar de mal humor parece más fácil que sacar una sonrisa en los momentos bajos. Lamentarse parece la opción ideal para evitar aprender de los errores. Y decir que nosotros no podemos aspirar a más, es una forma rápida de cortarnos las alas que nos permiten recorrer el camino hacia nuestros sueños. 

Pero aún hay algo más fácil que eso: algo mucho más eficaz y enriquecedor que muchas veces ni siquiera tenemos en cuenta, y que en cambio hace que la vida se pinte de colores. Existe algo que posee la suficiente magia como para que cada uno de nosotros creamos que tenemos la fuerza suficiente para conseguir todo aquello que queremos. Ese algo se llama optimismo, y está demostrado que quienes lo ponen en práctica gozan de más salud y viven una media de diez años más que el resto.

Levantarse con una sonrisa, tomarse un buen té mirando el mar o las montañas, pasear bajo el sol, quedar con un amigo para ponernos al día de nuestras vidas, hacer una lista de sueños por cumplir, disfrutar del trabajo pendiente como algo que nos hace mejores, hacer planes sin autoimponernos límites... Nuestra vida puede empezar a cambiar para mejor con cualquiera de estos gestos. El optimismo es más que una actitud; es un estilo de vida. Y sonreír más no solo nos hace más felices, sino que mejoramos la vida de los que nos rodean. Menos enfados y más sonrisas. Menos problemas y más soluciones. Menos mal humor y más optimismo. Porque sin optimismo no habría esperanza, ni objetivos que alcanzar, ni nada por lo que luchar. Y sí, los optimistas viven más... Pero también viven mejor.

Todos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. Los sentimentales les llaman sueños; los racionales, objetivos. Podéis ponerle el nombre que queráis, pero todo aquello que deseamos podemos tenerlo si damos el primer paso: creer en nosotros mismos, y levantarnos si caemos. Y para eso, hace falta ser positivo. Porque la vida, de colores, se ve mucho mejor.


10 comentarios:

A.L.Zarapico dijo...

Dijiste la palabra clave para cambiar de estado de ánimo, "magia".Por cierto como bien dice hace años...te perdí la pista, no creo que vuelva hacerlo.Saludos desde la costa que por cierto, está enfadada estos días.

el7ºdeyahve dijo...

amiga eli te saludo, yo siempre suelo ser positivo en todas las cuestiones que esta posicion me deje, ante las adversidades de la vida siempre hay que ser positivo y buscar el lado de aprendizaje hasta a veces de la muerte, de nuestros semejantes nos enseñan cosas y posiciones positivas, hay esta la cuestion, es ver lo o no ver lo.

condor te saluda se feliz.

INDIA dijo...

Hola Eli. Llego a tu pagina. ..por nuestro amigo Zarapico. La curiosidad me trajo aqui...Y tu Último Post, me da los animos que estos dias llevo buscando...por eso Gracias..
Soy India.
Un saludo.

Eli dijo...

A.L.Zarapico, muchas gracias por tu aportación. Lo cierto es que muchos no creen en la magia, pero la mayoría de cosas que logramos son parte (aunque sea indirecta) de ella. Me sumo a tus palabras; así que tampoco creo que vuelva a perderte la pista! Un fuerte saludo desde esta costa más calmada (por suerte)!

el7ºdeyahve, me gusta mucho tu punto de vista. Lo cierto es que si todos pensáramos más positivamente, no habría tanta gente enfadada, triste o incapaz de llevar a cabo sus sueños. Muchas gracias por tus palabras! Un fuerte saludo y sé feliz también!

India, muchas gracias por tu aportación. Me alegra muchísimo saber que te ha ayudado; es bueno saber que lo que uno escribe ayuda a los demás :) Así que gracias por tus palabras! Un saludo enorme y bienvenida al blog! P.D.: Me gusta tu nombre!

JOSEMAN dijo...

Pensar en positivo es algo que quizás aprendí en algún sitio, aunque no recuerdo dónde, pero seguro que tú, Eli, estabas allí porque aprendiste lo mismo que yo.

Bss,

Eli dijo...

Muchas gracias Joseman, un honor contar con tu aportación en mi blog :) Sin optimismo estamos apañados, así que no hay nada como luchar por lo que uno quiere con esfuerzo, ganas e ilusión. Un placer! Seguiré pasando a diario por tu blog ;)

JOSEMAN dijo...

Un placer el mio al encontrar un rincón tan interesante.

¿Puedes mandarme un privado? Quiero preguntarte algo.

En mi perfil puedes ver el mail de contacto.

priscy dijo...

Tienes razón, es más difícil estarse de vuelta en un buen humor que en un mal humor, sin embargo muchas veces hace falta aprender con paciencia lo errores cosa que muchos a muchos de nosotros nos cuesta aprender. Suerte¡

http://candela-97.over-blog.es/ dijo...

Tu blog es GENIAL, como puedo suscribirme? :)

Alberto barata Aznar dijo...

No es un hecho optativo, no es una posible elección,no es una postura determinada. El optimismo es el único camino posible y necesario en el camino de la vida. Pierde absolutamente el sentido y es imposible de llevar como tal, el sufrir una visión negativa con el pesimismo. No es una elección, es una necesidad e imposición. Dos camino, uno al precipicio, otros hacia el gran valle verde de la vida. No es una elección, no es magia, es una posición vital necesaria, inteligente y oportuna.