Volver

Es curioso como cambian los sentimientos con el paso del tiempo. Día a día los moldeamos continuamente sin darnos cuenta, hasta que pasan los años y al echar la vista atrás el cambio es abismal. Lo digo por experiencia. Y para muestra, este blog.

Empecé esta página hace seis años con la intención de usarlo como diario... Y con el paso del tiempo me di cuenta de que era algo mucho más grande que eso: ayudaba a muchísima gente que se sentía identificada con lo que escribía. Recibía decenas de emails a diario. Empezaron a llegar comentarios a las entradas. Tenía visitas de todas las partes del mundo... Y detrás de cada click había gente: personas que sufrieron algún tipo de desamor, personas que se encontraban perdidas, personas que ansiaban encontrar lo que andaban tiempo buscando... Y entonces, justo cuando todo empezaba a crecer, dejé de escribir.

Sin más, cerré la ventana que me acercaba a todos vosotros; la ventana que comunicaba lo que no contaba a nadie, con gente dispuesta a escuchar. Mucho han cambiado las cosas desde entonces. Ha llovido mucho desde que inauguré este pequeño rincón... Y lo echaba de menos. Echaba en falta desahogarme a través de las letras, regar mi pequeño jardín, abrir la ventana y dejar entrar el aire fresco. Así que porque lo necesito y se lo debo a todos quienes un día fueron parte de esto, vuelvo. Así, sin más. Renovada, crecida como persona, y con más experiencia ante la vida. Vuelvo aunque en realidad creo que nunca me fui. Bienvenid@s a esta nueva etapa.


1 comentario:

priscy dijo...

hola me gusta mucho que comparta sus ideas porque igual me gusta escribir, me gusta mucho esta entrada porque das mensaje de como todos cambiamos de un instante a otro por las circunstancias de la vida, cómo siendo nosotros tan humanos afrontamos nuevos retos a situaciones inesperadas. que tengas buena vibra.